El estudio «CHAOS Summary 2018» del Standish Group encontró que la falta de objetivos claros y específicos fue una de las causas principales de fracaso en proyectos, y que el 18% de los proyectos fracasaron por esta causa.
Esto se condice con el «Pulse of the Profession® 2018» del PMI que encontró que la falta de alineación de los objetivos con la estrategia del negocio y la falta de definición clara de los objetivos son factores críticos que contribuyen al fracaso de los proyectos, y otros estudios anteriores que relevaban la importancia de los objetivos SMART.
SMART se usa como un acrónimo en inglés de “Specific”, “Measurable”, “Attainable”, “Relevant” y “Timely”:
✓“Specific” (específico): Los objetivos deben ser claros y definidos con precisión, para que puedan ser entendidos por todos los miembros del equipo.
✓ “Measurable” (medible): Los objetivos deben ser cuantificables, lo que significa que se pueden medir y evaluar su progreso y logro.
✓ “Attainable” (alcanzable): Los objetivos deben ser realistas, es decir deben resultar a la vez un desafío, pero que también sean alcanzables dentro del tiempo y recursos disponibles.
✓ “Relevant” (relevante): Los objetivos deben ser relevantes y estar alineados con la estrategia general de la empresa o proyecto.
✓ “Timely” (a tiempo): Los objetivos deben tener un plazo claro y definido para su cumplimiento.
Este tipo de objetivos no sólo se aplican a proyectos. Similares resultados se han dado en áreas de ventas y en la organización en general, pues la implementación de objetivos SMART estaba significativamente asociada con un mayor compromiso de los empleados.
Si los objetivos no están bien definidos, es difícil para el equipo de proyecto medir su progreso y hacer los ajustes necesarios para lograr los resultados deseados. Tener objetivos SMART aumenta las posibilidades de éxito.

