aceleración de un proyecto

Aceleración de un Proyecto, 19 de octubre 2023

A diferencia de la recuperación, que se enfoca en abordar retrasos o desviaciones, la aceleración busca que el proyecto pueda cumplir con plazos más ajustados, por ejemplo para aprovechar oportunidades comerciales, competencia en el mercado o cambios en las prioridades del cliente.

La aceleración puede ser solicitada por el mandante, y el contratista verificará la viabilidad de realizarla; pero también puede ser el propio contratista que decide acelerar el proyecto.

La aceleración se refiere a la implementación de medidas y estrategias específicas con el objetivo de reducir la duración de un proyecto o acortar los plazos previamente establecidos. Para ello primero hay que evaluar diferentes opciones: incluir asignar recursos adicionales, aumentar la eficiencia en la ejecución de tareas, reducir el alcance o realizar cambios en la secuencia de actividades. Luego hay que crear un plan detallado que describa las acciones específicas que se deben tomar para acelerar el proyecto, y definir plazos y recursos necesarios para cada acción.

En este contexto, los métodos de Fast Track y Crashing descritos en la publicación anterior son igualmente aplicables a una aceleración. Es fundamental informar a todas las partes interesadas sobre la necesidad de acelerar el proyecto y sobre las medidas planificadas, y así asegurarse de que todos estén alineados con los nuevos plazos y objetivos.

Con ello, se llevan a cabo las acciones definidas en el plan de aceleración. Esto puede implicar trabajar horas extras, asignar personal adicional, automatizar procesos o cualquier otra medida que ayude a reducir la duración del proyecto.

Por último, se supervisa de cerca el progreso del proyecto a medida que se implementan las acciones de aceleración. Se revisa que se estén cumpliendo los nuevos plazos y de que no se estén generando problemas adicionales.