Un estudio de la IACCM (hoy WCC) demostró que la débil gestión contractual le cuesta a la organización el equivalente al 9,15% de sus ingresos anuales, y esto no considera el costo por oportunidades perdidas, el impacto de las no renovaciones o los costos de disputas o litigios.
Este mismo estudio determina que las causas para llegar a este 9,15% son el desacuerdo sobre la interpretación del alcance, debilidades en la gestión de cambios, compromisos poco realistas y responsabilidades poco claras o no definidas, entre otras.
La incorporación temprana de un equipo experimentado de gestores de contratos mitiga el riesgo de alcanzar este porcentaje.

