En la gestión de cambios contractuales, usualmente se cometen algunos errores que pueden tener consecuencias negativas para todas las partes involucradas:
• Falta de comunicación: es esencial mantener una comunicación clara y abierta para asegurarse de que todos estén al tanto de los cambios propuestos, comprendan sus implicancias y estén de acuerdo con ellos.
• Falta de documentación: es imprescindible redactar un anexo contractual o una Orden de Cambio que especifique de manera precisa los cambios acordados, así como los plazos, responsabilidades y cualquier otro aspecto afectado por el cambio. La documentación deficiente puede dar lugar a malentendidos y conflictos en el futuro.
• No evaluar el impacto temporal, financiero y operativo: Antes de realizar cambios en un contrato, es crucial evaluar cuidadosamente su impacto en plazo, recursos, costos, y cualquier otro factor relevante para asegurarse de que los cambios sean viables y beneficiosos para todas las partes. No hacerlo puede llevar a desequilibrios económicos o a problemas en la ejecución del contrato.
• No considerar el cumplimiento legal y regulatorio: no tener en cuenta los requisitos legales y regulatorios aplicables es otro error común en la gestión de cambios contractuales, que llevan a posibles sanciones o problemas legales en el futuro.
• No gestionar los riesgos adecuadamente: no considerar los posibles riesgos y no tomar medidas para mitigarlos puede generar problemas y conflictos en la ejecución del contrato.
• No obtener el consentimiento y la aprobación adecuada: Realizar cambios en un contrato sin obtener el consentimiento y la aprobación adecuada de todas las partes involucradas es otro error común. Peor aún es ejecutarlos sin la autorización formal de la autoridad pertinente.

