La evaluación de las propuestas técnico-económicas es crucial en un proceso de licitación. A través de criterios preestablecidos, esta evaluación permite identificar y recomendar la propuesta que mejor satisfaga las necesidades del proyecto y ofrezca el mejor valor.
El método de evaluación es un procedimiento establecido para analizar y calificar las ofertas presentadas por los distintos oferentes, usando un conjunto de criterios definidos por el convocante, asociado a los factores o aspectos relevantes correspondientes con la naturaleza del proyecto o contrato:
• Precio: En general, el precio es el factor determinante. Sin embargo, la propuesta más barata no siempre es la más conveniente, especialmente si no cumple con otros criterios de calidad o técnicos. Más aún, cuando el evaluador se enfrenta con una oferta demasiado barata, debe analizarse la factibilidad que el proponente realmente puede ejecutar el servicio a ese valor.
• Calidad técnica: Se evalúa la capacidad del oferente para llevar a cabo el trabajo, su experiencia previa, la calidad de los materiales propuestos, la metodología, el soporte, entre otros. En este caso, los evaluadores deben tener la competencia para discernir si lo descrito por el oferente es la solución para el problema planteado a resolver.
• Tiempo de entrega o ejecución: Para proyectos o ejecuciones con urgencia, el tiempo puede ser un factor crítico. Sin embargo, al igual que en el precio, una propuesta “demasiado optimista” debe ser objeto de un exhaustivo análisis.
• Experiencia del oferente: En algunos casos, se considera la trayectoria y los antecedentes del oferente en trabajos similares. Esto debe ser tomado tanto como experiencia de la empresa como de los profesionales que ejecutarán el servicio. Muchas veces una empresa nueva pero con un equipo experimentado es más conveniente que una empresa con trayectoria que presenta un equipo novato.
• Capacidad financiera: Se debe evaluar si el Oferente tiene la solidez financiera necesaria para garantizar la entrega del proyecto o producto. Esto es especialmente importante para grandes tareas, donde el nivel de inversión es alto y no se puede correr el riesgo que el adjudicado no pueda ejecutar totalmente el servicio.
• Sostenibilidad: En ciertos proyectos, se pueden valorar aspectos ambientales, sociales o de responsabilidad corporativa. Esto toma relevancia para aquellos proyectos de fuerte impacto en la comunidad.
• Propuestas innovadoras: En ciertas licitaciones, se puede dar un valor adicional a propuestas que ofrezcan soluciones novedosas o más eficientes que las tradicionales.
El método de evaluación debe ser transparente y estar claramente detallado en las bases o términos de referencia de la licitación, de modo que todos los licitadores tengan igualdad de condiciones y conozcan de antemano los criterios bajo los cuales se juzgarán sus propuestas.

